Libro viejo

Historia

La preocupación por mejorar la calidad de vida de los reumáticos y contribuir a su inserción laboral y social ha inspirado siempre todas las actividades tanto de la Cátedra de Reumatología como de la Sociedad Uruguaya de Reumatología (SUR).

Todos los esfuerzos destinados a mejorar la capacitación profesional de los reumatólogos, y con ello la asistencia del enfermo reumático, así como aquellos destinados a incentivar la investigación en la especialidad, se ven siempre limitados por las carencias económicas para financiar esos proyectos.

 

Es así que por los años 1995-1996 ambas instituciones en la persona de la Prof. Mirtha Moyano, como directora de la Cátedra de Reumatología y presidente de la SUR al mismo tiempo, comienzan los contactos para encarar la creación de una Fundación que permitiera realizar un mayor desarrollo científico de la especialidad con un alto cometido social.

 

Por el año 1999, la SUR comienza una nueva etapa en la que se jerarquiza la investigación epidemiológica, preocupándonos por establecer un diagnóstico de situación de las enfermedades músculo esqueléticas en nuestro país. Se crea el primer grupo de estudio de la especialidad (Grupo de Estudio de la Osteoporosis, GEOSUR), cuya primera actividad fue realizar una encuesta sobre factores de riesgo de la osteoporosis en nuestra población en una muestra de 3000 personas en todo el país. 

El mismo año se inició un censo sobre artritis reumatoidea y el Prof. Harry Havranek inició un grupo de trabajo en artrosis, afección de enorme prevalencia en nuestra envejecida población. 

Cuanto más reconocemos la importancia a nivel personal, social y económico de las enfermedades de nuestra especialidad, más conscientes somos del apoyo que necesitamos de las fuerzas vivas de la comunidad para concretar y mejorar los planes de desarrollo de la especialidad, que sin duda contribuirán a mejorar protocolos de prevención, tratamiento y rehabilitación con el consiguiente beneficio económico para el sistema de salud y la seguridad social. Con este convencimiento, la idea de la creación de la Fundación cobra cada vez más fuerza entre nosotros.

 

La conmemoración de los 60 años de la SUR en 1999, en un obligado y merecido homenaje a su fundador, el Prof. Fernando Herrera Ramos, nos llevó a profundizar en el conocimiento de su actividad como médico, como docente, como gestor de una Sociedad con fines científicos y sociales como la SUR, a la que en su acta inaugural él destinaba a “propulsar las investigaciones sobre enfermedades reumáticas, organizar la forma de combatirlas y efectuar su profilaxis, encarándolas en su doble faz, científica y social, por todos los medios a su alcance”.

Y él avizoraba la enorme responsabilidad científica, asistencial y social que le cabría a la reumatología cuando decía: “Ya veremos en el futuro, levantarse los reumatismos como uno de los grandes agresores de los hombres y de la sociedad, generando sufrimiento en las personas, pérdida de horas en rendimiento laboral de cada uno para sí y para todos…”

Esta concepción integral del individuo bio-psico-social, y la responsabilidad médica no sólo en la asistencia, sino en la prevención y profilaxis, que caracteriza a la medicina moderna y a los nuevos sistemas de salud en el mundo, ya eran planteados a principios del siglo pasado por el Prof. Fernando Herrera Ramos. 

Por ello:

Por haber individualizado en nuestro medio la Reumatología como especialidad y haberla puesto en el mundo, ya que presidió la Liga Internacional contra los Reumatismos, fue cofundador y también presidente de la Liga Panamericana de Asociaciones de Reumatología, promovió la formación de otras sociedades científicas en la región y el continente.

Por haber contribuido con importante producción científica

Por haber hecho escuela y formado a quienes fueron los maestros de toda la reumatología nacional.

...Fue que pensamos que esta Fundación deberá llamarse Fundación Uruguaya de Enfermedades Reumáticas Fernando Herrera Ramos.

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